jueves, 8 de mayo de 2008

La pregunta

“Usted nos trajo la libertad, general, díganos ahora qué carajo hacer con ella”.
Un bolivariano a Simón Bolívar, según El Gabo.

La demoscopia y sus saberes, -es decir, las científicas encuestas-, más el sentido común, y sobre todo el traumático temor al pasado reciente que la candidatura del PRD simboliza, nos dicen que Leonel Fernández ganará en la primera vuelta su derecho a ejercer la presidencia del país por tercera vez.
Pero las preguntas traen respuestas, y las victorias también.
Las preguntas que podría generar este posible triunfo de LF, sus aliados y el PLD, son muchas y difíciles, comenzando por la más sencilla y salsera: “¿Y habrá cama pa’ tanta gente?”. “Pero no es eso, solamente”, don Pedro Mir, no es eso, solamente.”
En su lucha por derrotar al PRD, -genial y audaz como felino, creativo como un cantor, tomado en su dirección y otros estamentos por todo lo que el PPH, sus fortunas y sus pecados representan negativamente para el país,- el PLD, ya digo, en su descarnada lucha electoral ha venido sacrificando sus esencias éticas e ideológicas -hasta rozar la arrogancia-, y bajo la lógica narcisista de saberse el “mal menor”, se ha sumado a las tradicionales prácticas de clientelismo, uso y abuso de los recursos del Estado, contra las cuales tanto había luchado desde aquel noviembre de 1973, hasta aquel verano de 1999, en sus elecciones internas. (El periodismo es memoria y mucho corazón, amor.)
El resultado de esta transformación pragmática y terrible del PLD, tan exitosa electoralmente, es un Leonel convertido ya en el más influyente líder conservador del país, cómodo entre Vincho y Morales Troncoso, justo al lado de Leo Matos. Pero resulta que, bibliográfica, ideológica y estatutariamente, el PLD, -del cual LF es presidente y su más admirado y respetado dirigente-, es la negación hecha partido de lo que ha sido el pensamiento y el accionar político de la derechona nacional y sus andanzas. , incluida la electoral.
Las encuestas y el miedo al pasado decretan el triunfo electoral de LF en primera vuelta. Sin embargo, el PLD debe recordar con Nietzsche al lado, que, no porque el otro sea el infierno, somos nosotros el paraíso. Don Pirro, el de Epiro, llamó ayer a la Casa Nacional.
Como en el amor, también en política pueden la gente, los partidos, morir de éxitos, y que un escribidor cansado, esperando a Godot y al sol, le dejé caer la pregunta. ¿Y?

sábado, 3 de mayo de 2008

Soneto agradecido a Joaquín Sabina

Un previo compromiso asumido responsablemente con mi asma, me impidió permanecer el jueves en el acto de homenaje que Lenny Abreu, gran componedor de cosas hermosas, acompañado de un selecto grupo de cantores y amigos, rindieron a Joaquín Sabina.
Por razones obvias, sé bien que por cantor no me invitó Leny al asunto, pero sí me dijo que era obligatoria mi presencia allí por lo del amigo, y sobre todo por lo que, para esta columna y sus lectores han representado las canciones, el manifiesto existencial que sólo el genio de Úbeda puede regalar a un ser en humano en tres minutos. Más cantores que Sabina los hay; más cronistas, tal vez; más poetas, puede ser, pero no existe en habla hispana quien resuma en su trabajo todo lo anterior: Joaquín es el cronista del poema, el poeta de la crónica, un novelista de la canción, culto, popular, tierno, jodedor, y ¡qué bueno! irreverente.
El jueves, sin voz, salud ni valor para enfrentarme al auditorio, decidí expresar mi agradecimiento al fakir con este soneto que, solidario, mi fraterno flaco, el José Antonio, hizo el gran favor de leer en el acto.

Cantor de los vencidos

Le hablo donde esté a un tal Sabina
degenerado señor de buenas noches
roedor de dolores sin remedio
coleccionista de pubis y reproches

Buen amigo del diablo y sus desmanes
la magdalena te ha amado sin complejos
es una pena cruel que ya no bebas
excesivo Joaquín de los excesos

A tu salud: ¡Un buen vino y tus historias!
te debía este soneto, alguna novia,
por tus quinientas noches sin olvidos.

Por ser faro de sombra en las derrotas
el bálsamo inmoral de la memoria
el amado cantor de los vencidos.

viernes, 2 de mayo de 2008

Elecciones, candidatos y mujer

La Feria del Libro se ha convertido para cada uno de sus visitantes en un bálsamo feliz para sobrevivir a la campaña electoral.

Que me perdonen el Ministro Lantiagua, Arvelo y Valdez, pero la preocupación nacional no puede ser ya esta Feria que se supera cada año, y cuyo principal defecto es la variedad que puede llegar a ser estresante, pues a la misma hora, mientras en la Sala de la Cultura un Premio Nobel de Literatura explica sus pareceres sobre la profesión y sus letras , en el Bar del Teatro los principales hombres y mujeres de la opinión política se declamaban sus versos en una noche que ya les contaré en detalle.

Pero de Feria vamos bien. La Feria no es problema sino bendición.

La preocupación nacional son las elecciones y el futuro. Y es que según todas mis fuentes, incluida aquella de El Jaragua, el país seguirá siendo nuestro país después del 16 de mayo como a las once.

Las elecciones, -y décadas de irresponsabilidad partidaria, ceguera estatal y sordera de clase dominante en el tema de la Educación y el fortalecimiento institucional-, han convertido a quienes deberían ser ciudadanos de la República en simples mendigos de la política y sus limosnas. Y eso es lo que somos hoy, a tal punto, que PLD y PRD presentaron su Programa de Gobierno pero a nadie le ha importando: a unos por igonarancia, y a otros por desconfianza. Igualdad en la antifé. No ha habido presión ciudadana para lograr que los candidatos enfrenten sus propuestas y pareceres. Al nivel barrial, lo que predomina en estos días es una chercha que justifica trabajar poco, boronear algo y beber mucho, sin dejar la posibilidad del fornicio, pues demostrado está que el poder es erótico.

De la una mujer bella e inteligente, tentación inapelable, ay, tiene uno escrito que su mejor argumento es su mirada; pero el argumento de un candidato no puede ser tan romántico. La fuerza de una propuesta deben ser los aportes, la dedicación, la trayectoria, la entrega, lo que se ha hecho desde un gobierno o desde una vida. No olvidemos lo principal. Detrás de los cristales, en mayo ya no lloverá. Vienen tiempos difíciles, me repito.

Mi maestro Umbral valoraba a los hombres por la mujer que llevan al lado, las sociedades, por el contrario, deberían ser valoradas por el talante democrático, la responsabilidad y la militancia de sus ciudadanos, incluidos sus candidatos.